jump to navigation

URGENTE: Fukushima 22 abril, 2011

Posted by Domingo in Medio Ambiente.
trackback

Resulta desgraciadamente paradójico que el único país víctima del uso militar de la energía nuclear vaya camino de convertirse también, sesenta y seis años después, en la principal víctima de su empleo civil. Parece increíble que una nación que sigue lamentando sentidamente el martirio de Hiroshima y Nagasaki, se haya dado siquiera la oportunidad de enfrentarse de nuevo a ese leviatán, sea en la forma que fuere. Y más aún, cuando Japón se encuentra al borde mismo de la tercera fosa oceánica más profunda del planeta, cuya propia dinámica ha parido el archipiélago que ese país ocupa y garantiza una historia plagada de erupciones volcánicas, terremotos y tsunamis.

Frente a esa amarguísima experiencia y a los enormes riesgos geológicos, la justificación más extendida (y casi única) para construir centrales nucleares en Japón es la carencia de recursos energéticos propios, léase combustibles fósiles. Y eso fue todo lo que pusieron en la balanza los gobernantes japoneses a comienzos de los años 50 para iniciar su programa nuclear, y a mediados de los 60 para construir sus primeras centrales nucleares. Ni tan siquiera tuvieron la excusa de la crisis petrolera de los años 70.

Precisamente ya en los años 70 Japón se estaba convirtiendo en una gran potencia de la innovación tecnológica, gracias a un importante volumen de inversión pública y privada. Una parte de la investigación se centró en el desarrollo de tecnología y procesos que favorecieran el ahorro energético. Pero no parece que la producción de electricidad con energías limpias y renovables formase parte de ese esfuerzo. Su apuesta fue la energía nuclear.

Hoy, cuando Japón espera un nuevo macroseísmo, cuando las dificultades para atajar el gravísimo accidente de Fukushima y la incertidumbre sobre su desenlace crecen con el paso del tiempo, cuando ya sabemos que algunas áreas del territorio japonés quedarán despobladas por mucho tiempo, cuando todo puede acabar como en 1945, cabe preguntarse por qué los japoneses olvidaron su historia, por qué están a punto de repetirla amargamente.

Anuncios

Comentarios»

1. Gloria - 22 abril, 2011

Muy interesante el planteamiento. Fue mala suerte, el destino o una catástrofe anunciada?? Puede que junto a todo eso Japón no haya medido la fuerza de la naturaleza. Ni con la tecnología más avanzada pudieron preveer un daño tan irreparable?? A día de hoy ya se vaticina que en dos años volverá a la senda del crecimiento económico…nada se habla de como la población volverá a vivir en comunión con una naturaleza muerta por contaminación nuclear.

Domingo - 23 abril, 2011

Gracias, aunque algunas personas podrían considerar este texto “algo sensacionalista”. A mi juicio no lo es en relación a tu primera pregunta: claro que se trata de una catástrofe anunciada. Aunque no es el país del mundo peor tratado por la tectónica de placas, Japón tiene una presencia destacada en la lista de terremotos con más de 50 muertos entre los años 1900 y 2010. Y, aunque no se sabe en qué punto del planeta se producirán, existen estudios sobre la frecuencia anual de los movimientos sísmicos según su magnitud.
Los terremotos son un acontecimiento seguro para todas las regiones del mundo próximas a un borde de placa, y los tsunamis para aquéllas que sean costeras. La única incertidumbre es la relativa a cuándo y a con qué fuerza golpearán.
Y, en cuanto a la tecnología, me temo que los japoneses, como todos los occidentales, sufren de un exceso de confianza en ella y sus posibilidades, incluida la teconología antisísmica.

2. Nabil - 24 abril, 2011

Bueno, en una conferencia un geólogo dijo que se veía venir un terremoto de esas magnitudes pero que no se sabía el día exacto. En cualquier caso, el terremoto no hizo gran cosa, el problema fue el tsunami.

Y encima lo más flipante es que la central eléctrica, encima que la construyeron en una zona de riesgo (cerca de la costa, es como construir una urbanización en medio de un barranco cuando hay peligro de inundaciones con bastante frecuencia) la pretenden salvar aún a costa de todos los recursos restantes. En vez de cortar por lo sano y enterrarla en hormigón, ¡hala! a poner en juego la salud de la plantilla y a alertar lo menos posible. Y aún no se ha tratado otro tema clave, la política de seguridad de Tepco que, al menos en los medios de información alternativos presenta cierta polémica.

Domingo - 28 abril, 2011

Claro que el desastre de Fukushima estuvo provocado directamente por el tsunami (consecuencia del terremoto). Pero en Japón los tsunamis son tan corrientes como los seísmos. Tanto que “tsunami” es una palabra japonesa.
En cuanto a la proximidad al mar, se debe a que las centrales nucleares necesitan agua en abundancia para los sistema de refrigeración de los reactores. Y sólo hay dos opciones: los ríos o los mares.
Por todo esto, lo que ha sucedido allí en marzo no sólo era previsible, simplemente era del todo seguro. Y las autoridades japonesas han sido siempre quiénes mejor lo han sabido.


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: